domingo, febrero 07, 2010

Amor y Tiempo




AMOR Y TIEMPO


"Recuerda cuando aún desconocías
que la vida no tendría piedad contigo.
Amor y tiempo: el tiempo nos habita
como arena del río que, despacio,
va cambiando la forma de la costa.
El amor, que ha copiado en tu mirada
la claridad de la isla del tesoro.
Sensual, solitaria, rodeada
por la sonora senectud del mar
y gritos militares de gaviotas.
El sueño clandestino de los cincuenta años."

Joan Margarit



Se cumplían casi 20 años de la última vez que había sentido su piel. Lo vio llegar, canoso y pálido, disimulando la ansiedad, recorría la gente que esperaba en el aeropuerto, buscándola.
Esa mirada oscura que ella descifrara tantas veces en el recuerdo, se iluminó por un instante entre lo breve y lo eterno, la había reconocido.... entonces, ella pensó “todo sigue igual”.

Caminaron por la costa del puerto, tenían tanto por contarse y mucho sin decirse.
Ya casi no había gente y así solos sin que nadie supiera dónde estaban, expulsados del mundo cotidiano, él intentó darle un beso en la boca. Ella en un gesto adolescente miró hacia otro lado, sus labios cálidos apenas rozaron una mejilla blanca y fresca por la brisa del río.

Hablaban entre las vías muertas del puerto. La noche era inmensa. “Voy a un hotel”- dijo él -“ Me acompañás?”
Ella deseaba quedarse y arriesgó:
“Sólo a dormir”

Aquella fue una noche intemporal, prohibida, deseada. Ella se entregaba como en un ritual sagrado y él le correspondía como si fuera la primera vez.
Apenas durmieron esa noche.

La luz del día no traería alegrías, esta vez.
Desde el borde de la cama, abrochándose la camisa, él intentaba dar consistencia a un futuro imposible.
Casi no hablaron, por momentos bajaban la vista, ella no quería mirar la profundidad de esos ojos húmedos que la indagaran en la plenitud del deseo. Él empeñado en pensar que era tan solo un pasajero en esa ciudad que lo había visto nacer y partir hacia el exilio en plena juventud.


En la calle, el tránsito del centro iba a contramano de los sentimientos- Ella sin saber por qué, detuvo un taxi y subió sin pensar, lo saludó a través de la ventanilla.
Mientras se alejaba, esa mirada amada se opacaba de realidad y asombro, hasta que al fin se fue desdibujando entre el sol agobiante y él vértigo de la avenida.

En aquella salida abrupta de una escena inconclusa, ella le dijo adiós precipitándose a la despedida... lo supo mucho antes de que él tomara la decisión de asesinar una vez más aquel pasado detenido en el “como si” de la existencia.

Ella lo había salvado del olvido. Él la eternizaría en el recuerdo de un continuo pasaje de ida y vuelta como el mar y la arena, sin estaciones.




Imagen y Texto Elena de San Telmo

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonita la poesía de Margarit.

El texto más abajo expuesto, es triste.

Un reencuentro en el tiempo.
Un amor de antaño, apasionado, recordando qué pudo ser, y satisfecho en parte.

Una despedida triste, aunque esperada, pero no por ello menos dolorosa.
Muy bonita Elena.

Anoche la vi, pero era tarde y tenía desgana para dejar ningún comentario.

Tu amiga, qué siempre está contigo,,,
María Pilar

Anónimo dijo...

Ahh, por cierto, me gusta la lista de música qué has puesto.
Se podrá poner en otras partes??.
Queria ponerla, pero no encontraba cómo ponerlo, ni qué lista.
Un besin

PD: Por cierto, no hay forma de poner como amtes mi ID. Solo puedo firmar abajo del texto y poner Anónimo, porque no me deja de otra forma.

Maria Pilar

Elena de San Telmo dijo...

Cuando pasa el tiempo creo que se puede entender los pasajes de nuestra vida.
No me parece una historia triste, a pesar del dolor.
Lo vivido está vivido imagínate en esta historia si ese encuentro hubiese quedado en lo banal, en un mero acto de curiosidad. Nada entonces podría ser escrito. Esta historia tiene algo de la canción "Palabras de amor" en que se recuerda con nostalgia un amor a través del tiempo. Es una canción dulce que habla de nuestra capacidad de amar más allá de las circunstancias.
Gracias María Pilar por tus palabras, por estar presente en mi vida. Porque la amistad es también un acto de amor.
Un abrazo grande

Elena de San Telmo dijo...

María Pilar,
Creo que te lo puedo enviar por Facebook. En esa página te inscribes y puedes publicas tu playlist en Face. Voy a ver qué pasa....ya lo sabrás.
Besos!

Elena de San Telmo dijo...

Hoy 9 de febrero he recibido este poema de María Pilar mi querida amiga de Madrid. Gracias!

"A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.

¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!"

Lope de Vega

Meme dijo...

Hola Elena:

Muchas gracias por tu visita y por esta reflexión tan profunda.

Recibe un fuerte abrazo y un beso mientra el Nano nos canta estas pequeñas cosas

Elena de San Telmo dijo...

Qué alegría verte por acá Meme, estoy retomando el ritmo del blog, yo también estoy volviendo.
Recibe un abrazo inmenso

Maya dijo...

Diosa de San Telmo....esta historia me arrugo el corazón...pero prefiero un corazón arrugado a un corazón sin emociones que no distingue de estaciones.

Besos 1000

Maya

Elena de San Telmo dijo...

Maya bella!
El corazón se oprime, se arruga, se despedaza pero basta una leve chispa para que ese corazón renazca en un instante cualquiera como letra, canto o poema y se hilvane para siempre en la entretela del alma.
Gracias Maya querida por compartir emociones.
Besos!