Te preguntaste si aceptas el devenir de la existencia, que todo es cambiante, que somos efímeros?
Te detuviste a rescatar lo vivido más que quejarte de lo sufrido?
Alguna vez te planteaste cuáles son tus circunstancias?
Te diste cuenta que hay un límite entre querer y poder?
Transformaste tus errores en sabiduría?
Juzgaste a los demás como falibles?
Reconociste que las vínculos no son eternos?
Supiste descubrir tu deseo y tu verdad?
Y por último pero no lo definitivo....
Te permites disculparte por lo que no puedes, no has podido, ni podrás?
Estás dispuesto a intentar nuevos caminos, desafíos y riesgos aunque seas efímero, falible y diferente sabiendo, desde el principio, que la verdad que no tiene remedio es que los demás también lo son?


























